
Robert James Ritchie, o lo que es lo mismo, Kid Rock, nunca ha sido santo de mi devoción. Siempre me ha parecido un producto prefabricado (eso sí, a la americana, y aún así hay una gran diferencia, en cuanto a la calidad del producto, con lo que se hace en este país con gente que no voy a nombrar). Sin embargo esta vez produce Rick Rubin, y viendo lo que fue capaz de sacar de Johnny Cash (con los American Recordings) y de Neil Diamond (12 songs y Home before dark) me planteo darle una oportunidad y escuchar el disco.
El resultado, sorprendente, no se trata de una obra maestra, ni mucho menos, pero si de un buen álbum de Rock and roll. La razón: se aleja de las etiquetas y simplemente hace lo que mejor sabe, cantar, explotando al máximo las cualidades que atesora (no hay que negar que tiene una voz tremenda para esto del rock and roll). Con un sonido bien definido, entre el Soul y el Southern Rock, se termina por dibujar un disco honesto y sencillo que se disfruta (siempre que no nos dejemos llevar por nuestros propios prejuicios) desde la primera canción. Canciones como When it rains, Collide o Flyin´high son una buena prueba de ello. Por ponerle alguna pega, un tema horrible que canta con Mary J. Bligde (cuanto más lejos del rap mejor...) y tal vez, la sensación de ser un trabajo poco original y un tanto sobreproducido.
Apuntar la colaboración de músicos de la talla de Benmont Tench (Tom Petty and The Heartbreakers), Bob Seger (autor de clásicos como Like a rock o Turn the page) o David Hidalgo (Los Lobos).
Os dejo con Flyin´high (para mi gusto, el mejor tema del álbum):
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